Hay novelas que se articulan en torno a un crimen y otras que utilizan el crimen como un umbral: un punto de no retorno a partir del cual todo lo que parecía estable comienza a resquebrajarse. Ahora que ya no estás , de Marga Montes Aguilera, pertenece claramente a esta segunda categoría. La aparición del cuerpo de una mujer en una playa —aparentemente tranquila, casi anodina— no es tanto el centro de la historia como el catalizador de una exploración más profunda: la del amo